El acompañamiento de un niño con diabetes después del diagnóstico es fundamental para el tratamiento y buen control de la enfermedad, señaló en un comunicado el doctor Christian Lugo, gerente de la Federación Mexicana de Diabetes.

“Al momento del diagnóstico los padres enfrentan confusión, se preguntan por qué su hijo tiene diabetes, qué pudo haber causado esta condición y enfrentan culpa. Se sienten decepcionados y temen que su hijo no tenga un desarrollo normal”, señaló el especialista en el marco del Día Mundial de la Diabetes que se celebro ayer.

De acuerdo con expertos, en México la incidencia de diabetes en niños ha ido en aumento y de 10 infantes con dicho diagnóstico seis tienen diabetes tipo I y cuatro diabetes tipo II.

“Cuando un niño es diagnosticado con diabetes, los padres reciben un fuerte impacto emocional, ya que es una condición crónica que va a requerir tratamiento y cuidados para toda la vida”, señaló Lugo.

Para sobrellevar esta situación, el experto aseveró que es importante que padres y familiares busquen apoyo psicológico para evitar que la diabetes limite sus vidas.