¿CÓMO AFECTA EL COMERCIO ELECTRÓNICO LAS VENTAS DE LAS TIENDAS FÍSICAS?

Los centros comerciales contienen el aliento: internet, y el modesto gesto de consultar nuestro smartphone desde el sofá de casa, amenazan a los gigantes que han sido el corazón del consumo de masas.

En Estados Unidos, el país que está a la vanguardia en los cambios sociales, las visitas a centros comerciales bajaron un 12,3% en las pasadas Navidades y las ventas un 9,8%, más que en los años más duros de la crisis financiera. En España, aunque todas las métricas siguen creciendo, los centros están estudiando las fórmulas para convivir con el e-commerce.

“Hace tiempo que se dice que el comercio electrónico va a acabar con los locales y con los centros comerciales, pero la realidad no lo demuestra en absoluto, y vemos, en cambio, a Mediamarkt abriendo en la calle Fontanella, junto a la plaza Catalunya, o a Kiabi en el paseo de Gràcia”, señala Oriol Barrachina, consejero delegado para España de la consultora Cushman & Wakefield.

Con el viernes negro a la vuelta de la esquina, los minoristas han tenido que volverse creativos para atraer a los compradores a sus tiendas.

Walmart hará 20,000 fiestas en sus unidades en noviembre y diciembre. Sears está poniendo toda su tienda en rebajas durante noviembre. JCPenney les está entregando a sus clientes cupones por 500 dólares cuando compren en sus tiendas el Día de Acción de Gracias.

Las tiendas están desesperadas porque las personas dejen de hacer compras por internet y vayan a las tiendas físicas.