Las autoridades de Papúa Nueva Guinea intentan confirmar los daños causados por un terremoto de magnitud 7 que sacudió hoy la isla de Nueva Bretaña, en el noreste del país, y que obligó a emitir una alerta por tsunami que ya fue levantada.

La sacudida ocurrió a 39 kilómetros de profundidad y a 192 kilómetros al sur de Rabaul, una de las principales ciudades de Nueva Bretaña, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, que registra la actividad sísmica en todo el mundo.

El Centro de Alertas por Tsunami del Pacífico emitió una alerta por riesgo de “olas peligrosas” de unos 30 centímetros por encima del nivel de la marea en Papúa y en Islas Salomón que levantó dos horas después.

Un agente de Rabaul dijo a la cadena australiana ABC que el terremoto no causó daños en la esta población pero que las autoridades locales aún no habían podido contactar con las poblaciones más cercanas al epicentro.

Papúa Nueva Guinea se asienta sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida al año por unos 7.000 temblores, la mayoría moderados.