La creciente exposición de los niños a teléfonos inteligentes, tabletas y consolas de juegos, con el consiguiente sedentarismo, está impulsando el aumento de peso a largo plazo. Y la obesidad, a su vez, ha sido identificada como una de las principales causas del cáncer, según se desprende de una revisión global de 80 estudios independientes, realizada por el World Cancer Research Fund.

El sobrepeso puede conllevar una docena de tipos de cáncer, incluyendo los de mama, colon, riñón, hígado, ovario, páncreas y próstata.

Además de aumentar el riesgo de morir joven, el exceso de tiempo pasado ante las pantallas está dañando los ojos de los más jóvenes: el número de niños miopes se ha duplicado en los últimos 50 años.

Se encontró que el tiempo cada vez mayor que se dedica a los teléfonos inteligentes, las tabletas y los videojuegos, es un factor determinante que impulsa a los niños a engordar: junto con las bebidas azucaradas, es el segundo ‘promotor’ principal de la obesidad.

Los investigadores advierten que sus conclusiones deben llevar a una “preocupación importante” y exigen un mayor control sobre los anuncios de comida chatarra, que empeoran aún más los efectos que tiene en los niños la práctica cada vez menor de ejercicios.

“El informe destaca la importancia de actuar tempranamente para ayudar a prevenir el cáncer”, señaló a The Telegraph Sophia Lowes, colaboradora de World Cancer Research Fund.