Si sienten que ha pasado una eternidad desde la última vez que estrenaron un teléfono impagable, no se preocupen. Resulta que se trata de una tendencia a nivel global; y las ventas de smartphones cayeron de picada en todos lados.

De acuerdo con un reporte de la firma IDC, durante el tercer trimestre de este 2018 en todo el planeta sólo se vendieron 355,2 millones de teléfonos inteligentes.

Esa cifra suena monstruosa, pero en realidad es corta. Ya que representa una caída de poco más del 6% con respecto al mismo periodo del año anterior.

La causa de ello es simple: la gente ya no está comprando tantos smartphones. Aunque los motivos pueden ser variables.

Con razones que van desde el precio, cada vez más insostenible en la gama alta; hasta la durabilidad de modelos más antiguos.

Dentro de este fúnebre panorama Samsung es el más afectado. O el que ha perdido más fidelidad entre sus clientes. Ya que durante este trimestre registró una caída en ventas cercana al 13,4%.

El problema es que Samsung representa más del 20% de los ingresos de esta industria. Así que si Samsung cae, todo por rebote se ven afectados.

Parece que la industria está llegando a una etapa de estancamiento. Y necesitan un cambio revolucionario para impulsar sus ventas.