Pasamos aproximadamente dos horas de nuestro día mirando nuestro teléfono móvil. Las notificaciones de WhatsApp, Instagram, Facebook, de nuestros medios de comunicación de referencia y de los múltiples juegos que reclaman nuestra atención no paran a lo largo de la jornada.

De este modo, nos vamos “cargando” poco a poco nuestra salud. Ya hay enfermedades específicas por lo el uso indiscriminado del teléfono móvil, como el llamado “cuello de texto”, pero hay más. Tendinitis, miopías, insomnio o aumento de estrés están a la orden del día.

Incluso hay trastornos que ya afectan a lo psicológico más que a lo físico. Por ejemplo, ¿sientes ansiedad cada vez que te dejas el teléfono en casa y no puedes acceder a él durante unas cuantas horas? ¿Notas que estás más estresado por estar continuamente pendiente de tus notificaciones?

Todo esto es preocupante y hay que ponerle freno. Por eso aquí te dejamos unos cuantos consejos para que empieces con tu “terapia” y a desintoxicarte del uso abusivo del teléfono móvil. ¿Te acuerdas de cómo vivías hace 15 años sin ese aparatito en tu bolsillo? Vuelve a los orígenes y tu cuerpo te lo agradecerá.