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Contener y manejar la pandemia COVID-19: Aún estamos a tiempo

Por el Dr. Dagoberto Güílamo Hirujo Para Tendencias Digital®

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La pasada semana, en nuestro artículo Morir por COVID SIN COVID, analizamos las vicisitudes que están pasando los pacientes en general en el mundo y en la República Dominicana al momento de buscar atención en salud debido a, la no disponibilidad de estos o, al estar todos centrados en las atenciones a los pacientes que sufren de COVID-19. Luego les comentamos acerca de los casos particulares de las embarazadas y la negativa de los médicos y clínicas de prestarles atención si no cuentan con una prueba negativa o si han dado positivo en algún momento del embarazo, en nuestro artículo Los Pandenials no pueden nacer.

Nuestra profesión como médico nos ha enseñado a observar signos y síntomas, a hacer evaluaciones y llegar a un diagnóstico. Pero ¿De qué serviría para un paciente tanto experticio sino somos capaces de presentarles una solución posible a sus dolencias? Como gerente de salud nuestro objetivo no es señalar causas del pobre desempeño. Nuestro deber es aportar propuestas de soluciones para ayudar a contener la crisis sanitaria. De ahí que nos toque ahora cumplir lo que les prometimos de dar algunas pautas que nos podrían ayudar a enfrentar la epidemia por SARS-CoV-2

La pandemia por COVID-19 ha demostrado ser un problema complejo, al punto que, en 8 meses la ciencia médica no ha conseguido un tratamiento efectivo y apenas se prueban vacunas. Por lo tanto, un problema complejo debe ser afrontado con diferentes medidas.

En la era “digital” se crea la “TI” o tecnología de la información, que facilita la carga de “data” que consecuentemente se convierte en “Información” que permite oportunamente “planificar una acción” que nos conduce a tomar “decisiones inmediatas” racionalmente en favor de los objetivos planteados y en el menor tiempo posible. Hoy se llama “Tomar decisiones Online”

La inauguración en abril del Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberseguridad e Inteligencia (C5i) del Ministerio de Defensa me llevó a pensar que se iban a tomar medidas tempranas, oportunas, basadas en datos reales y aplicar mejor los programas diseñados para contener la pandemia del COVID-19 mediante la detección precoz de casos, ubicación y aislamiento de los contactos y optimización de los servicios puestos a disposición de la población por nuestras autoridades políticas y sanitarias.

Los hechos distan mucho de estos principios básicos planteados.

Analizaremos tres problemas básicos que nos están golpeando duramente y propondremos acciones cónsonas con la situación.

1. Las Pruebas
2. El Abordaje médico y
3. La disponibilidad de camas.

Las Pruebas

Su valor está en detectar precozmente los casos, aislarlos, tratarlos y rastrear sus contactos, pero con tiempos de espera de 7 a 15 días para la toma de muestras y hasta 7 días para su reporte estamos permitiendo la evolución natural de la enfermedad y el contagio…es decir, no estamos impactando la epidemia con medidas oportunas.

La concentración de la realización de pruebas por RT-PCR ha creado un cuello de botella que hace imposible esté al alcance de los más necesitados, pero sobre todo a los más pobres. Fíjese que no digo, de toda la población. Al dispararse el número de casos es necesario facilitar el acceso a las mismas a la población para lo cual proponemos:

  • Integrar otros laboratorios a la realización de las pruebas;
  •  Adquirir el Estado equipos para el procesamiento de estas;
  • Establecer horario de 24/7 horas para el procesamiento y reporte de las pruebas en los laboratorios con capacidad instalada;
  •  Integrar a bioanalistas de todos los laboratorios del país a la toma de muestras y su envío a los centros de procesamiento nacionales o regionales;
  • Contar en cada clínica u hospital con personal entrenado para la toma de las muestras (como se hace con otras pruebas) con lo cual priorizaríamos a las personas realmente enfermas;
  •  Eliminar la realización de pruebas rápidas de escaso o nulo valor diagnóstico por su baja sensibilidad y especificidad, que están resultando en muchos falsos positivos que disparan la demanda de PCR;
  • Establecer el mecanismo de obtención de resultados en 24 horas o menos, sólo así se identifican precozmente los casos y se aíslan o trazan sus contactos antes de que continúen contagiando a otros;
  •  Optimizar el uso de las pruebas existentes al pedirle a las empresas que dejen de solicitar pruebas a personas sanas para reintegrarse a las labores y reintegrar a los curados.
  • Declarar como sanos y con bajo riesgo de contagio las personas con 21 días o más asintomáticas.

Las nuevas guías del CDC de los EE. UU. establecen que el aislamiento y las medidas de precaución pueden ser descontinuadas 10 días después de iniciado los síntomas y estar sin fiebre por al menos 24 horas y mejoría de los síntomas sin necesidad de una segunda prueba.

Ajustemos las velas según nos indique el viento.

Abordaje Médico

La función principal del médico en la pandemia radica en darle seguimiento temprano a los casos detectados e identificar los posibles contactos; tratar los casos de acuerdo con su gravedad y minimizar su impacto en las redes de salud.

Entre las funciones descritas del C5i, el sistema recopilará los datos de las personas que padecen el COVID-19, como dónde residen, número de cédula, nombres de los principales familiares de los afectados con sus respectivos números telefónicos y correos electrónicos, entre otros datos.

Dígame usted, amable lector, si alguien de su familia o conocido ha sido contactado para darle seguimiento por tener un familiar cercano positivo para COVID. Mucho menos para ofrecerles pruebas.

¿Qué debimos y aun podemos hacer?

Aplicar un plan como el que se le presentó a las autoridades gubernamentales por grupos del sector privado al inicio de la pandemia en el país y que nunca fue puesto en acción de forma integral.

  •  Actuar de forma proactiva, identificando rápidamente los casos positivos y sus contactos y darles seguimiento mediante una de tantas plataformas que involucran a la población en el auto cuidado de su salud.
  •  Utilizar Call Centers para monitoreo de la gravedad de casos positivos y el comportamiento de sus contactos, lo que permitiría tomar acciones concretas, en tiempo real, y reducir la demanda de camas hospitalarias.
  • Identificar precozmente a la población de riesgo, que están debidamente identificadas en la plataforma del Sistema Dominicano de Seguridad Social -SDSS, para adelantarnos a conocer sus prioridades sanitarias, los lugares de intervención y planificar anticipadamente la demanda de recursos médicos y farmacológicos.
  •  Involucrar activamente el primer nivel de atención del sector público y aperturar la atención primaria en el Régimen Contributivo.
  • Establecer criterios precisos para hospitalización de los afectados.
  • Garantizar apoyo para el manejo domiciliario de los casos no complicados, reduciendo las visitas a las emergencias, ya colapsadas.
  • Adecuar y actualizar los protocolos de manejo, de acuerdo con la gravedad de los casos y a la luz de los conocimientos científicos médicos basados en la evidencia actual.

Aprovechemos los recursos existentes en todos los sectores

La disponibilidad de camas de Hospital y de UCI

Otro objetivo del C5i es conocer en tiempo real la cantidad de camas disponibles y en uso, su localización, la cantidad ventiladores, además, se tendrá conocimiento al instante de los casos y qué acción tomar, si deben ser hospitalizados o si deben hacerse otras pruebas.

Hablamos de colapso del sistema cuando utilizamos todas las camas “disponibles exclusivamente para manejo de COVID” en los centros de salud. Las 1458 camas disponibles para COVID-19 representan entre el 20 al 40% de las camas totales de los centros públicos y privados del país (censo actualizado no está disponible a la fecha), lo cual significa que podemos ampliar grandemente su disponibilidad con una resolución ministerial amparada en el estado de emergencia sanitaria.

Algo que pudo ser novedoso fue la propuesta del sector privado de manejar camas en el domicilio de los pacientes, lo cual disminuiría la presión a clínicas y hospitales. Esto requeriría que las ARS ofrezcan cobertura a los servicios COVID y No COVID que cumplieran con requisitos para manejo en casa.

La Sociedad Dominicana de Geriatría escribió unas Normas de manejo de Covid en el Domicilio y sobre Consideraciones éticas para la toma de decisiones de los adultos mayores ante la situación de la pandemia COVID-19, que han sido olímpicamente ignoradas por las autoridades, a quienes se hizo llegar, que bien pueden influir en la reducción de camas hospitalarias y las unidades de cuidados intensivos.

Utilicemos la autoridad que impone la responsabilidad de gobernar para ampliar las camas e involucrar a clínicas, hospitales y ARS en todo el país.

Hay mucho por hacer, aunque creo que ya el reto es de las nuevas autoridades.

El autor es médico geriatra-internista con especialidad en Gerencia Moderna de Salud.