Ernesto Selman, vicepresidente ejecutivo del Crees, aboga por reformas estructurales que busquen eliminar barreras y la producción, al tiempo que se genere certidumbre jurídica y financiera por parte del Estado dominicano.

En un informe titulado “Reformas a la cesantía benefician la creación de empleos formales”, Selman sostiene que las pérdidas de empleos en el sector privado no sólo se pueden achacar a “las ineficiencias del Código de Trabajo y la cesantía laboral actual”.

En economía hay cosas que se ven y cosas que no se ven. Cualquier política o medida económica tiene efectos secundarios que no son obvios y sólo salen a relucir en el tiempo. Una medida que parece loable y beneficiosa para los trabajadores, como la cesantía laboral actual, está introduciendo costos laborales no-salariales importantes para generar empleos en la formalidad. Como demuestran las estadísticas del mercado de trabajo, existe un alto nivel de desempleo (15.6%) y casi 6 de cada 10 dominicanos labora en la informalidad. La última encuesta de trabajo revela que las tendencias no son positivas dado que 85% de los empleos generados en 2017 surgieron en la informalidad y se destruyeron 26,000 puestos de trabajo del sector privado en la formalidad.

Sin embargo, no se puede achacar ese resultado solamente a las ineficiencias del Código de Trabajo y la cesantía laboral actual. Las reformas al Código de Trabajo y la cesantía laboral sólo serían un área donde se requieren transformaciones importantes en las políticas públicas en República Dominicana. En este sentido, se deben abordar reformas y cambios institucionales, políticos y económicos para cambiar la realidad del empleo en el país. Es necesario un amplio conjunto de reformas estructurales que busquen eliminar barreras a la inversión y la producción, al tiempo que se genere certidumbre jurídica y financiera por parte del Estado dominicano.

En todo caso, ya es tiempo que las reformas y revisión al Código de Trabajo terminen de aprobarse. Luego de que las partes han llegado a acuerdos referidos a asuntos procedimentales, sólo quedaría pendiente el asunto de la cesantía laboral. Un seguro de cesantía o desempleo financiado por el sector privado, como se describió anteriormente, sería la mejor alternativa que tiene la República Dominicana para avanzar en un tema sensible para los trabajadores. La difícil situación financiera del Estado dominicano y los permanentes déficit fiscales que implican incremento de deuda año tras año no permite que asuma nuevos compromisos financieros de importancia. La falta de liderazgo y compromiso de los últimos gobiernos para asumir una agenda verdaderamente reformadora nos ha llevado a la realidad que vivimos hoy.

Fuente: El Dinero