Como “el nuevo tabaco” ha definido el presidente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, la contaminación del aire. Este médico etíope estima que el simple acto de respirar mata a siete millones de personas al año y perjudica a muchas más.

“El mundo ha superado el tabaco. Ahora debe hacer lo mismo con el ‘nuevo tabaco’, el aire tóxico que miles de millones respiran cada día”, ha declarado ese doctor al diario británico The Guardian, debido a que “nadie, ni rico ni pobre, puede escapar de la contaminación del aire. Es una emergencia de salud pública silenciosa”.

Más del 90 % de la población mundial respira aire tóxico y cada vez más investigaciones revelan que el profundo impacto que tienen los contaminantes en la salud de las personas, especialmente los niños. Precisamente, el organismo de salud de las Naciones Unidas reporta que 9 de cada 10 menores respiran un aire tan contaminado que “atrofia sus cerebros” y pone “en grave riesgo su salud y desarrollo”.

Este descubrimiento, presentado en vísperas de la Primera Conferencia Mundial de la OMS sobre la Contaminación del Aire y la Salud que tendrá lugar en Ginebra (Suiza), incluyen la estimación de que 600.000 niños murieron por infecciones respiratorias causadas por aire tóxico en 2016. De hecho, son especialmente vulnerables al respirar más rápido que los adultos y, por consiguiente, absorber más toxinas.