Home Salud Desertan Militares y cierran fortalezas en medio de la batalla contra el...

Desertan Militares y cierran fortalezas en medio de la batalla contra el COVID-19.

3626
0

Dr. Dagoberto Güílamo para Tendencias Digital

Sí, como suena. Miles de soldados médicos que luchan contra el virus SARS- Cov2 se están retirando del campo de batalla contra la Pandemia Covid19. Sus Fortalezas, las clínicas, han ordenado un cese al fuego temporal pero indefinido para proteger a los soldados que aun están sanos mientras se revalúan las estrategias. Los comandantes de campo, directores de clínicas y sus consejos administrativos ordenaron el cierre masivo de consultorios a nivel nacional y de sus bases militares (centros de hospitalización). Los generales que lideran la batalla (el gobierno) lucen agotados y persisten en continuar con una estrategia de contar las bajas y amedrentar la población.

En la Revista Profesional del Ejército de EUA en su edición Hispanoamericana, 1er Trimestre 2020, el mayor Patrick Naughton, en su capítulo sobre Consejos prácticos para pensar por encima del nivel táctico nos dice: “una vez que los líderes adquieren cierta experiencia en el nivel táctico, se espera que el próximo paso sea convertirse en pensadores operacionales y estratégicos, y continua, aunque esta transición pueda parecer fácil, no existe una definición clara sobre cómo llevarla a cabo desde un punto de vista práctico, y concluye: este escenario tal vez pueda suponer un gran desafío para el líder que quiera pensar y operar por encima del nivel táctico”

Al igual que en mis artículos anteriores: Morir por Covid Sin Covid, Los Pandenials no pueden nacer y Enfrentando la Crisis Covid, expondremos nuestras opiniones sobre las causas que nos está llevando a perder una batalla, más no la guerra contra el SARS Cov2.

Los médicos se quedaron sin municiones: la ausencia de medicamentos efectivos para combatir el virus, ya que cada día sale información de la inefectividad de las armas que estamos usando y esto genera frustración y va contra nuestra preparación.
Los médicos se quedaron sin equipamiento pues los generales a cargo no fueron capaces de proveer las indumentarias (equipos de protección personal) que les garantizara mínimamente su seguridad.

Los médicos se quedaron sin armas porque los ventiladores escasean.
Los médicos se quedaron sin ingresos económicos porque sus generales, el gobierno, no protegieron sus ingresos llegando algún acuerdo con sus financiadores (ARS) ni por medio del programa FASE y llevan 5 meses sin cobrar, luchando y descuidando el sustento de su núcleo familiar.
Los médicos se quedaron sin fortalezas (clínicas) pues las mismas están cerrando para ¿proteger? a sus diezmados soldados.
Los médicos se quedaron sin financiamiento cuando sus cuarteles fueron excluidos de los beneficios e incentivos económicos y de apoyo logístico
Los médicos se quedaron sin salud pues para ellos y sus familiares no hay pruebas, camas de hospital ni medicamentos. No está siendo recogidos los heridos del campo de batalla.
Los médicos se quedaron sin respaldo porque la sociedad sigue actuando como si nada estuviera pasando y fomentan la diseminación de la enfermedad.
Los médicos se quedaron sin generales tácticos del Gobierno, del Ministerio de Salud Pública y del Colegio Médico Dominicano.

Mientras el COVID-19 nos ataca por múltiples frentes nuestras Fuerzas Armadas (el Gobierno) se cruza de brazos y nos presenta una supuesta victoria consolándonos porque tenemos menos muertos que otros países y tasas de letalidad más bajas lo que indica que no hay ningún tipo de empatía con quienes pierden la vida por sus inacciones o inefectividad de estas.

No nos presentan estadísticas confiables y detalladas e ignoran el requerimiento que ha hecho la prensa durante más de 130 interacciones del Ministro de Salud.

Damos palos a ciegas cuando enfocamos los cañones a los turistas que llegan hoy y no a la diseminación local del virus y sus causas. Las clínicas han hecho infructuosos esfuerzos por conseguir financiamiento para el equipamiento necesario para enfrentar la batalla, mientras las ARS y el gobierno han dado la espalda a este componente tan importante.

Hay que abordar todos los frentes al mismo tiempo. Pero esta guerra no tiene General en Jefe, tiene muchos generales de campo cada uno con un enfoque diferente.

No cambiaremos el rumbo de los acontecimientos si seguimos haciendo más de lo mismo. Detener el conteo diario de las bajas requiere de nuevas estrategias y la integración de los mandos medios expertos.

“Lo estratégicamente deseable debe ser tácticamente posible.”

El autor es médico Geriatra-Internista con especialidad en Gerencia Moderna de Salud.