Ecuador y Colombia acordaron ayer lunes acciones coordinadas entre ambos países a fin de desarticular la estructura criminal de los disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que la semana pasado mataron a tres integrantes de un equipo periodístico del diario ecuatoriano El Comercio.

Colombia puso a disposición de Ecuador a decenas de militares y policías para compartir conocimientos con sus pares ecuatorianos, así como fiscales, para avanzar en esa tarea.

Por su parte, el director de medicina legal en Colombia, Carlos Valdez, dijo a la AP que se envió al municipio colombiano de Tumaco a cinco expertos, pero que siguen a la espera, pues no se han hallado cuerpos, y reiteró que hay que ser pacientes.

Tras una reunión de casi cinco horas de ocho ministros, cuatro por cada lado, también se decidió dar todas las facilidades necesarias a la Cruz Roja Internacional para la recuperación de los cuerpos de los tres fallecidos.

El encuentro se produjo tras el asesinato de dos periodistas y un chofer del diario El Comercio que fueron secuestrados por el grupo de disidentes de las FARC, Oliver Sinisterra, liderado por alias “Guacho”. Los cuerpos de los fallecidos aún no han sido localizados.

Al final del encuentro, la canciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, dijo que se va a “hacer todo lo que esté en nuestras manos para dar con… (alias) Guacho y los criminales responsables de este hecho y aplicar todo el rigor de la ley”.

La canciller colombiana María Angela Holguín, añadió que la reacción binacional será “con toda la contundencia, no vamos a desfallecer en eso” al tiempo de agregar que “no solo haremos las misiones para doblegar la estructura de Guacho, sino para tener una frontera segura, en que el pueblo ecuatoriano y el pueblo colombiano puedan vivir absolutamente tranquilos”.

Horas antes, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, conminó en un acto oficial que “Guacho” se entregue a la justicia ecuatoriana y añadió que éste “ha escogido mal al enemigo y el escenario”.

“No vamos a permitir que el terror se instale en nuestra patria”, sentenció.       En un comunicado enviado a The Associated Press por Fundamedios, organización que ha servido de canal en este caso, el grupo de disidentes dijo: que suspende “cualquier tipo de actividad humanitaria con relación a la entrega de los periodistas”. Según se argumentó, la situación se debe a que por las acciones militares de ambos países no hay garantías para el desplazamiento de sus unidades ni “seguridad para los miembros de la misión humanitaria”.

En tanto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) reiteró su disponibilidad para facilitar una operación humanitaria de recuperación de los restos de las víctimas.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos admitió la noche del domingo que “por fuentes de inteligencia se confirmaba que los cuerpos estaban del lado colombiano.áEn ese sentido, tiene uno que suponer que fueron asesinados en Colombia”, contradiciendo su posición previa de que los hechos fueron cometidos en suelo ecuatoriano.

En Bogotá, un pequeño grupo de reporteros se plantaron en silencio a un costado de la embajada de Ecuador, al norte de la ciudad, en solidaridad por el asesinato de los tres miembros de El Comercio.

“Nos faltan 3”, se leía en las pancartas que sostenían los reporteros gráficos junto a fotografías de las víctimas.

Ambos países comparten alrededor de 640 kilómetros de frontera común que se extienden desde el océano Pacífico pasando por los Andes hasta llegar a la Amazonía, donde por la mayor parte del lado colombiano operan con relativa libertad grupos armados de delincuentes, narcotraficantes y ex integrantes de las FARC.

Información: Externa