La informalidad laboral sigue en aumento en República Dominicana, advirtieron este viernes los economistas del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), quienes deploraron que en 2017 el sector privado perdiera 25,875 empleos.

Durante un conversatorio con periodistas de distintos medios informativos, los economistas Ernesto Selman, Miguel Collado Di Franco y Juan Rojas explicaron que en 2016 el Banco Central registraba 1,236,595 empleos formales, pero que para 2017 la cifra cayó en un -2.1% y se situó en 1,210,720.

Por el contrario, los empleos en el Estado aumentaron en 44,003, lo cual representó un incremento de un 7.6%, al pasar de 576,338 a 620,341.

El Crees apuntó que la tasa de informalidad laboral total en República Dominicana se situó en 58.7% entre octubre y diciembre de 2017, mientras que en igual período de 2016 era de 57.9%. “Esto quiere decir, que seis de cada 10 dominicanos están trabajando en la informalidad”, apuntó Collado Di Franco.

“Prácticamente seis de cada diez dominicanos están trabajando en la informalidad”, dijo, al presentar cifras del Banco Central que sitúan en 121,066 los nuevos empleos creados en 2017.

Además, que al ponderar el ingreso medio por hora de los trabajadores según sectores, el del sector formal se situaba en RD$110.10 mientras el informal era de RD$85.47.

Los economistas insistieron en que “ser parte de la legalidad está siendo costoso en República Dominicana” para el sector privado.

“La cifra de informalidad están enviando unas señales claras, estar en el sistema formal dificulta las actividades económicas, las hace más caras”, insistió Collado Di Franco.

También Selman insistió en que las condiciones del mercado laboral empujan al sector privado a hacer acuerdo fuera del marco legal. “Tantos empleadores como empleados están haciendo acuerdos fuera del orden jurídico”.

Sostuvo que, por esa razón, el país deberá hacer una transformación y un cambio estructural para hacer menos costoso el pagar impuestos y el emplear, con una readecuación de sus códigos tributario y laboral.

Fuente: El Dinero