Un estudio científico publicado en la revista JAMA Internal Medicine afirmó que el riesgo de padecer cáncer se reduce 25 % en consumidores habituales de productos de alimentación bío, procedentes de la agricultura ecológica, en comparación a las personas que los toman en menor medida.

Se trata de un estudio epidemiológico realizado por un equipo de investigación francés liderado por el Instituto de Investigación Agronómica (INRA) y el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica, que ha trabajado con base en el análisis de datos de una muestra de 68.956 participantes, entre 2009 y 2016.

“A lo largo de siete años de seguimiento, 1.340 nuevos casos de cáncer se han registrado sobre la base de documentos médicos. Una reducción de 25% del riesgo de cáncer se ha observado en los consumidores habituales de alimentos bío, especialmente pronunciada en el caso de cáncer de pecho y linfomas”, apuntó el INRA en un comunicado.

De los casi 70.000 participantes en el estudio, 78% eran mujeres, y la media de edad era de 44 años de edad

Los datos se recolectaron con la ayuda de cuestionarios en los que se les interrogaba sobre la frecuencia de consumo en las escalas de nunca, de vez en cuando y la mayor parte del tiempo de 16 grupos alimentarios distintos y teniendo en cuenta factores sociodemográficos.

El Instituto apuntó que estas características, como el modo de vida o antecedentes familiares, podrían tener impacto en la relación entre la ingesta preferente de bíos y el cáncer, pero no han modificado los resultados

Los investigadores barajaron varias hipótesis para explicar las conclusiones, como una mayor presencia de residuos pesticidas en los alimentos de la agricultura convencional, o niveles más altos de micronutrientes como antioxidantes carotenoides, polifenoles, vitamina C o ácidos grasos más beneficiosos en los alimentos orgánicos.

“Las conclusiones del estudio deben ser confirmadas por otras investigaciones en otras poblaciones de estudio con distintos contextos”, añadió el INRA.

Animó a las instituciones y consumidores a seguir las recomendaciones del Alto Consejo de Salud Pública de Francia para privilegiar los alimentos cultivados en modos que disminuyan la exposición a los pesticidas en frutas, legumbres y cereales.