Las petroleras pasan de desangrarse a estar en auge; aquí la razón

Las grandes petroleras han pasado de desangrarse a estar en auge gracias a la rápida recuperación de los precios.

Cuando el crudo colapsó por debajo de los 30 dólares por barril, la industria petrolera plagada de deudas se vio obligada a rogar por efectivo a Wall Street. Muchas compañías con problemas de liquidez sobrevivieron a la recesión vendiendo acciones a un ritmo récord.

La industria petrolera está devolviendo el favor ahora que el crudo se ha disparado a alrededor de 70 dólares por barril y las compañías una vez más están acuñando dinero. Los CEO están compartiendo la ganancia inesperada con los accionistas a través de grandes programas de recompra de acciones e incluso con algunos aumentos de dividendos.

“En lugar de tomar dinero de los inversores, lo están devolviendo”, dijo Kris Nicol, analista de exploración y producción inicial corporativa de la consultora Wood Mackenzie.

La fortuna cambiante de las petroleras no se debe solo a los precios más altos. También es un reflejo de los enormes avances tecnológicos que han hecho que sea más barato que nunca perforar.

La producción petrolera de Estados Unidos se ha disparado a niveles récord y la explosión de la producción de esquisto en la Cuenca Pérmica pronto podría convertir a Texas en el tercer productor mundial de petróleo.

No sorprende que las compañías petroleras de esquisto en rápido crecimiento tengan mayor capacidad en lo que respecta a recompensas para los accionistas.

Hess, Occidental Petroleum, Pioneer Natural Resources y Anadarko Petroleum anunciaron planes de recompra de miles de millones de dólares en acciones.

Los crecientes beneficios y los menores costos permitieron a ConocoPhillips pagar 15,000 millones de dólares (mdd) en deuda más rápido de lo esperado. Eso liberó a Conoco para incrementar su programa de recompra de acciones en 9,000 mdd.

Más compañías de esquisto podrían unirse a la bonanza de recompras a medida que reportan sus ganancias del segundo trimestre en los próximos días y semanas.

Chevron podría seguir el ejemplo el viernes cuando revele lo que se espera que sea una duplicación de las ganancias. El segundo mayor productor de petróleo de EU indicó anteriormente que las recompras podrían estar en consideración.

“Las empresas están cediendo ante la presión de devolver el exceso de flujo de caja a los accionistas”, dijo Muhammed Ghulam, analista de Raymond James.

ExxonMobil, la compañía petrolera pública más grande del mundo, se está resistiendo, al menos por ahora.

Aunque Exxon aumentó su dividendo en abril en 7%, el programa de recompra del titán petrolero ha estado suspendido desde principios de 2016. Exxon ha estado enfocado en la reparación de su balance.

El colapso petrolero le costó a la compañía su calificación crediticia AAA perfecta de Standard & Poor’s.

A pesar de que Exxon está nuevamente en pie, en vez de eso ha elegido inyectar dinero extra en inversiones para el futuro. La producción petrolera de Exxon ha disminuido en siete de los últimos ocho trimestres. Espera cambiar esa tendencia al gastar miles de millones de dólares en la Cuenca del Pérmico y en proyectos costosos frente a las costas de Guyana y Brasil.

“A los accionistas les gustaría ver algo de dinero de regreso. Será difícil para Exxon equilibrar eso si todas las demás petroleras incrementan agresivamente sus recompras”, dijo Nicol.

El petróleo es una industria que tiende notoriamente a los ciclos de auge y colapso. Cuando los precios son altos, la industria tiende a gastar salvajemente en recompensas para los accionistas y en proyectos costosos, algunos de los cuales no funcionan. Decenas de compañías petroleras se declararon en bancarrota durante el último colapso.

Wall Street está presionando a los presidentes ejecutivos para que sean más conservadores, por temor a que la recuperación de los precios sea efímera.

“El mercado adora la disciplina de capital en este momento. Ha pasado de un crecimiento a toda costa a una disciplina y un enfoque en los rendimientos para los accionistas”, dijo Nicol.

Se prevé que pocas compañías desplieguen dramáticos aumentos de gastos en proyectos de perforación. Algunas compañías de esquisto que desean invertir más dinero en la Cuenca del Pérmico han sido bloqueadas por la escasez de gasoductos, trabajadores y suministros en ese lugar.

Algo que está casi ausente en la recuperación petrolera es el alza de los dividendos, que son preferidos por los accionistas. Esto se debe a que, a diferencia de las recompras, los dividendos son difíciles de retirar. Los recortes de dividendos durante el colapso petrolero aterrorizaron a los accionistas y avivaron los temores de problemas financieros.

“La desaceleración aún está fresca en la mente de la gerencia”, dijo Gulam. Exxon y Chevron reportarán sus finanzas trimestrales el viernes.