El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, jura hoy su cargo para un nuevo mandato, considerado ilegítimo por la mayor parte de la comunidad internacional y por el Parlamento nacional, de mayoría opositora.

A nivel internacional, el Grupo de Lima encabeza una campaña de aislamiento contra Maduro, llamando a no asistir a la toma de posesión del mandatario venezolano.

También la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) fijó ayer su posición frente al nuevo período de seis años que jurará mañana el jefe del Estado, Nicolás Maduro, y señaló que esta pretensión es “ilegítima por su origen”.

Dice que el país vive “un régimen de facto, sin respeto a las garantías previstas en la Constitución y en los más altos principios de dignidad del pueblo”.

Maduro tomará posesión como presidente reelegido luego de ganar los controvertidos comicios del pasado mayo, a los que no se presentó el grueso de la oposición por considerarlos fraudulentos y estar inhabilitados o presos sus principales líderes.

El antichavismo y varios países de la comunidad internacional han alertado que no reconocerán a Maduro a partir del jueves, cuando inicie la “usurpación” de la Presidencia en Venezuela.