La falsificación de productos ya es visto como algo normal en República Dominicana. Incluso muchas personas compran un artículo sabiendo que no es original y que no tiene las mismas garantías que si lo fuera.

Con los medicamentos no ocurre igual, puesto que estos productos cuando son adulterados pueden traer graves consecuencias para la salud de los consumidores que van desde reacciones adversas hasta la muerte.

En la actualidad se observa un aumento significativo en la fabricación, el comercio y la distribución de instrumental médico y fármacos falsos, robados o ilícitos, asegura la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) en su apartado denominado “Delitos farmacológicos”.

“Numerosos pacientes de todo el mundo ponen en peligro su salud, e incluso sus vidas, al consumir sin saberlo medicamentos falsos o auténticos que han sido adulterados, mal almacenados o han caducado”, advierte la entidad.

Dentro de los peligros que constituyen este tipo de crímenes para la salud pública, la Interpol menciona que pueden provocar ataques al corazón, el coma o la muerte, porque estas medicinas carecen del principio activo y contienen una dosis inadecuada de él u otro ingrediente distinto.

Es por ello que resalta que la lucha contra la falsificación de medicamentos resulta esencial para garantizar la calidad de los productos comercializados y proteger la salud pública a escala mundial.

Además, explica que la falsificación de productos farmacéuticos se ha agravado por el aumento de las transacciones a través de Internet, debido a que se pueden comprar de manera fácil, barata y sin receta.

La institución agrega que es imposible cuantificar la magnitud del problema, pero calcula que en algunos lugares de África, Asia y América Latina los productos médicos falsos pueden llegar a representar hasta un 30% del mercado.

En República Dominicana los medicamentos ilícitos (falsificados, vencidos y re-etiquetados, robados y de contrabando, como donaciones a Haití que entran de manera ilegal a través de la frontera) representan alrededor del 10% del mercado farmacéutico privado (aproximadamente unos RD$3,000 millones), afirma el vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Representantes, Agentes y Productores Farmacéuticos (ARAPF).

Fernando Ferreira manifiesta que el contrabando de medicamentos comenzó en el país hace unos 25 o 30 años y que a través del tiempo ha ido disminuyendo, pero incrementándose la falsificación, con el crecimiento de laboratorios clandestinos que fabrican productos falsificados y los lanzan al mercado.

“Ha habido un desplazamiento del contrabando hacia la falsificación de medicamentos en República Dominicana, pero todo establecimiento que se detecta en esa actividad ha sido clausurado y la maquinaria incautada”, destaca.

Incautaciones

Karina Mena, directora de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps), explica que ese tipo de infracciones son de tipo penal, por lo que el Ministerio de Salud Pública puede llevar a los responsables a la justicia y sancionarlos con la cancelación o suspensión de los permisos sanitarios, tanto de los establecimientos como de los productos.

La funcionaria detalla que hasta agosto de este año se habían cerrado 11 establecimientos: dos laboratorios que operaban de forma clandestina, dos boticas, una distribuidora, cuatro farmacias y dos establecimientos comerciales.

Además, la entidad ha enviado a la justicia a 91 hallazgos de fallas importantes en el proceso de calidad o relacionados a la falsificación y adulteración de fármacos.

Los allanamientos se realizan en compañía del Ministerio Público, principalmente en Santo Domingo, que es donde está la mayor concentración poblacional.

Escarlen Heredia, subdirectora de la Digemaps, señala que también reciben denuncias y que en esos casos se realiza una investigación con el Ministerio Público, se programa un allanamiento al establecimiento y se confiscan los productos y los equipos que son utilizados para falsificar las medicinas.

Mientras que Fernando Ferreira asegura que las maquinarias, materias primas y medicamentos ilícitos que se han incautado este año exceden los RD$100 millones.

Indica que esos fármacos eran utilizados para suplir el mercado local y también para exportarlos a otros países, incluyendo Estados Unidos.

Procuraduría

Desde su creación en 2014 hasta el pasado mes de abril, la Procuraduría Especializada para la Salud decomisó más de RD$1,178 millones en productos de contrabando, adulterados, falsificados o vencidos, correspondientes en su mayoría a cigarrillos, bebidas alcohólicas y medicamentos.

Según la memoria de la Procuraduría General de la República, el año pasado esa entidad procesó 36 casos de medicamentos y cosméticos ilícitos, cerró 12 farmacias, boticas y laboratorios, y decomisó RD$75 millones en medicamentos.

Comprar en farmacias legalmente habilitadas

El vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Representantes, Agentes y Productores Farmacéuticos (ARAPF) recomienda a los consumidores comprar en farmacias que estén legalmente habilitadas para evitar que sean engañados con productos falsos.

“No vayan a tarantines como los puestos de medicina en Moca, porque mientras más informal el negocio mayor la probabilidad de que le suplan medicamentos ilícitos. Una farmacia de prestigio, que desee preservar la buena fama que se ha ganado a través del esfuerzo, del trabajo, difícilmente se preste a comercializar medicamentos ilícitos”, resalta Fernando Ferreira.

Fuente: El Dinero