Panamá se coronó este domingo campeón de la versión 61 de la Serie del Caribe, al derrotar 3 carreras por 1 a Cuba, rompiendo con esto una hegemonía cubana, que se llevó los tres títulos en las finales realizadas en este país anteriormente.

El derecho panameño Harold Araúz se mostró hermético en la primera entrada, en su parte alta, retirando en fila a tres cubanos.

En la parte baja, Panamá inauguró el marcador. Con uno fuera, Jilton Calderón dibujó un doblete hacia la raya del jardín derecho, más tarde anotó con otro batazo de doble detonación de Allen Córdoba, quien luego pisó la registradora por imparable de Elmer Reyes.

El daño estaba hecho. El “ahí, ahí, ahí está el campeón” se hizo eco en las graderías del estadio Rod Carew, ante buena presencia de público.

En la novena, Manny Corpas sacó en fila a los dos primeros bateadores en rodados inofensivos al campo interior, pero Frederich Cepeda se negaba a morir y disparó doblete a la línea del jardín derecho, para ponerle tensión al momento porque al bate llegaba Despaigne.

Pero la experiencia de Corpas en la gran carpa le valió para con dos lanzamientos montar a Despaigane en dos strikes y retirarlo en elevado profundo a la pradera central para que Panamá ganara la segunda Serie del Caribe en su historia.

La primera fue obtenida en 1950, en Puerto Rico, por los Yankees de Carta Vieja.