Cuando los médicos recogieron riñones, pulmones, hígado y corazón de un donante de 53 años que sufrió muerte cerebral en 2007, no pudieron detectar que en el organismo de esta persona se gestaba un cáncer que también se trasplantó a las cuatro personas que recibieron sus órganos.

Los cuatro receptores de los órganos infectados desarrollaron cáncer de mama en un periodo de 16 meses a 6 años después de los trasplantes y, a través de pruebas de ADN, los médicos descubrieron que la enfermedad provenía del donante.

De acuerdo con el caso publicado en el American Journal o Transplantation, se trata de un evento sumamente extraño, el primero registrado en 20 años en materia de inmunología de trasplantes.

Tres de los cuatro receptores “contagiados”, murieron a causa del cáncer: una mujer de 42 años que recibió un pulmón de este donador; otra mujer de 62 años que recibió el riñón izquierdo y una tercera mujer de 59 años que recibió el hígado. Las tres desarrollaron cáncer de mama y murieron después de que la enfermedad hiciera metástasis o se diseminara a otras partes de su cuerpo.

La cuarta receptora sobrevivió luego de que se le extrajo el riñón derecho que recibió del mismo donante, con el fin de suspender los medicamentos inmunosupresores que son administrados luego de un trasplante para evitar el rechazo del órgano. De esta manera, su propio sistema inmunológico pudo luchar contra el cáncer y aprovechar la quimioterapia.

Cuando el donador de estos órganos murió, los médicos realizaron el proceso de evaluación que se realiza rutinariamente: chequeo de los senos, ultrasonidos de abdomen y corazón y otras pruebas físicas, pero aseguran que en ese momento el cáncer era indetectable, pues el paciente sufría “micro metástasis”; es decir que algunas células cancerosas, demasiado pequeñas para ser detectadas, se diseminaron a sus órganos.

El riesgo de transmitir tumores a través de un trasplante de órganos es apenas entre 0.01% y 0.05%, por lo que las ventajas de donar y recibir órganos donados siguen siendo mucho mayores que los peligros.