Como un acto de barbarie fuera de toda consideración humana, y propio de una bestia, fueron consideradas por los jueces del Segundo Tribunal Colegiado de San Francisco de Macorís las acciones cometidas por Marlon Martínez contra la adolescente Émely Peguero.

Mientras el magistrado Víctor Alfonso Ynoa Gómez daba lectura al fallo que lo condenó a 30 años de prisión por aborto, homicidio voluntario y actos de barbarie, Marlon permanecía inerte, sin mostrar ninguna reacción.

Durante toda la audiencia, iniciada 30 minutos después de lo previsto, Marlin Martínez se mantuvo llorando con la cabeza baja y solo la levantó cuando fue puesta de pie para escuchar la decisión que la condenó a cinco años de cárcel por sustracción de menores y ocultamiento de cadáver.

Esta decisión provocó la indignación de los familiares de la malograda adolescente, en especial su padre Genaro Peguero, teniendo que ser sacado de la sala, y quien luego se abalanzaría contra el abogado de Marlon.

Los imputados también fueron condenados a pagar la suma de 10 millones de pesos como indemnización a los familiares de la occisa.

De acuerdo con la lectura de la sentencia del tribunal, presidido por la magistrada María de los Ángeles Concepción, la condena de cinco años contra Marlin Martínez se debió a que la complicidad en un hecho no se establece luego de que ocurra, sino antes o durante, por lo que, según el tribunal, quedó demostrado que la imputada actuó luego de que su hijo le confesara lo ocurrido.

Agregaron que la expresión “Resuelve tu problema y resuélvelo rápido” no constituye una motivación para que su hijo practicara el aborto a la adolescente.