De seguro en más de una oportunidad te ha ocurrido que sientes un movimiento temporal e involuntario en el párpado. Este pequeño temblor o tiriteo es calificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una “epidemia global”.

Pues resulta además que este fenómeno tiene nombre. Se trata de las mioquimias o aleteos palpebrales. Expertos señalan que se trata de contracciones involuntarias de un músculo del párpado llamado orbicular. Puede afectar a ambos ojos, pero no al mismo tiempo.

De acuerdo al portal M360, es un síntoma de estrés. Suelen aparecer en momentos de ansiedad, tensión, cansancio y falta de sueño. El músculo ocular es muy activo, por lo que es sensible al agotamiento o estrés. En definitiva, es un efecto de fatiga muscular.

El ojo humano puede parpadear unas 10 veces por minuto y, considerando el sueño de ocho horas diarias, son aproximadamente 9.600 parpadeos por día. Debido al estrés, el descanso se reduce, por lo que es común sufrir este llamado espasmo.

Parpadeamos en promedio unas 10 veces por minutos y, si consideramos que dormimos ocho horas diarias, serían 9.600 veces por día. Si hay estrés, se descansa poco, estamos con los abiertos y, por lo tanto, es normal que el ojo sufra de estos espasmos.

Cuando se prolonga por semanas…

Si el ‘tic’ no es cuestión de un día o dos, sino que se extiende por varias, incluso cuando duermes, lo recomendable es acudir al médico.

Especialistas indican que el tratamiento más saludable es simplemente descansar. Evitar tensiones, consumir cafeína y alejarse de las pantallas (computador, televisión y teléfono). Además, evitar la sequedad ocular, llevar anteojos de sol y ópticos si son necesarios, y usar luz indirecta.