La tecnología es útil para una infinidad de situaciones. Puede sacarte de muchísimos problemas, pero aparentemente, también puede meterte en otros un tanto graves. Esto fue lo que le pasó a una “inocente” mujer en Perú que sólo quería dar un paseo por el parque con su amante.

Google Maps, el delator

Un día como cualquier otro, un hombre de Perú decidió revisar Street View de Google Maps para planear la mejor ruta rumbo a su casa. Nada fuera del otro mundo. Todo iba normal hasta que, en las imágenes, vio a una pareja muy “acaramelada” en una de las bancas del parque. Al fijarse mejor, notó que la mujer era, de hecho, su esposa. Las imágenes habían sido tomadas en 2013. A eso se le llama mala suerte.

Ante esta información, el hombre enfrentó a su mujer y ella le confirmó la infidelidad (pues ya qué). Actualmente la pareja está llevando a cabo los trámites del divorcio. Todo esto nos deja una importante lección: no sean infieles y si lo son, que no sea en un lugar público y si lo es, procuren que no haya cámaras de Google.