Las mujeres son culpables en todo momento por sus embarazos. Son ellas las que no se cuidaron, son ellas las malvadas que no los quieren tener o las que no tienen el cerebro para tomar precauciones.

La sociedad exenta de la culpa a los hombres puesto que jamás se pensó en fabricar medicamento para impedir el embarazo, pero que ellos fueran los consumidores.

Afortunadamente, la ciencia por fin ha intentado ponernos en igualdad de condiciones y ha creado las pastillas anticonceptivas para ellos.

El estudio lo realizó la Sociedad de Endocrinos en Chicago. Ellos lograron encontrar unapropuesta distinta que evita el embarazo y que hace que los hombres se involucren más en el proceso por evitarlo.

Es una píldora llamada  dimethandrolone undecanoate, conocida como DMAU. Ésta reduce la testosterona y otras sustancias que se relacionan con la producción de espermatozoides.

Funciona de manera muy similar a la pastilla femenina.

En la investigación 83 hombres (18-50 años) se les administró una dosis (100, 200 y 400 miligramos) durante 28 días. Luego se revisó la testosterona de su sangre y encontraron que los niveles de hormonas eran parecidos al de un hombre castrado.

La primera prueba pasó los rubros de efectividad, pero se debe extender para intentarlo con un grupo más grande y controlar así todas las variables. Sin embargo, esto abre un panorama totalmente distinto a nivel sociedad.

Ahora los embarazos no planeados podrán prevenirse por dos flancos. Asimismo, es una forma de involucrar al género masculino en todo el proceso.